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Tras ocho años en la Liga española Duscher terminó fichando este verano por el Sevilla. La buena campaña en las filas del Racing le valió para fichar por un grande de nuestro fútbol. En la entrevista Duscher nos ha hablado sobre sus inicios como futbolista, sus referentes en este deporte, además de contarnos cómo ve el deporte en la actualidad. También ha querido hablarnos sobre su fichaje frustrado por el Manchester United, el incidente con Caparrós y la lesión a David Beckham.
Hábleme de sus inicios en el fútbol ¿a edad se inició? Yo empecé en el equipo de mi pueblo, en Ezquel, Argentina. Después con 14 años me fui a Newell’s Old Boys de Rosario donde estuve aproximadamente unos cinco años. Después me fui con 18 años a Portugal para jugar dos años en el Sporting de Lisboa. Después fui vendido al Deportivo de la Coruña donde estuve siete años.
¿Tiene antecedentes familiares en el fútbol? En mi familia son todos unos futboleros. Mi padre siempre ha jugado al fútbol, pero nunca en equipos profesionales. En mi familia, tanto por mi padre como por mi madre, son gente que les gusta mucho el fútbol. Eso siempre lo he sentido yo.
De jugar en un equipo de pueblo, llegó a Newell´s ¿cómo fue el proceso hasta llegar ahí? De Ezquel a Rosario hay como unos 2000 kilómetros. Una delegación del Newell’s fue a jugar a mi pueblo y ahí fue cuando me vieron. Me dijeron, como era muy chico todavía, que aguantara un poco y que luego fuera a hacerme las pruebas. Con 14 años fui a probar suerte y no tuve ningún problema ya que me quedé allí.
¿Con qué edad debutó en la Liga Argentina? Debuté contra Lanús con tan solo 17 años. Perdimos ese partido, y a partir de ahí empecé a entrar en las convocatorias más asiduamente. Llegué a jugar 25 partidos en mi última temporada.
¿A quién conoció en aquella época? Estuve jugando con grandes jugadores como Zamora, también con el ex del Madrid, Walter Samuel. También con Quiroga.
Con 18 años usted se marcha al Sporting de Lisboa, ¿quién le llevó? El técnico que estaba en Newell’s, Mirko Jozic, lo fichó el Sporting de Lisboa en la Temporada 98/99. Yo como había jugado él y pidió que me ficharan. Además, el haber comprado el pase europeo hacía que pudiera negociar con cualquier equipo del continente. Jozic (antiguo entrenador de la selección de Croacia en el Mundial de Corea y Japón) tenía muy buenas referencias y me llevó al Sporting de Lisboa.
¿Le costó mucho cruzar el charco tan joven? Más que nada era un mundo nuevo para mí. Era un país distinto y unas nuevas costumbres. No sabía lo que me podía encontrar, pero tuve la suerte de poder llevarme a mi madre y a mi hermana. Ellas me ayudaron mucho en la adaptación.
¿En su segundo año en Portugal conquistáis la Liga? La verdad es que tuve mucha suerte. El Sporting, un grande en Portugal, en ese momento hacía más de 18 años que no conseguía un título. Recuerdo que por aquella época el club estaba muy presionado, se realizaban grandes fichajes, pero no daban buenos frutos. El primer año conseguimos quedar terceros y al año siguiente conseguimos el título de Liga y entramos en la historia después de 18 años de sequía.
¿A Cristiano Ronaldo lo llegaste a conocer? No, en ese momento me imagino que estaría en las categorías inferiores del equipo. Yo coincidí con Simao Sabrosa, que era también jovencito. Ambos teníamos 18 años. Había grandes jugadores como Beto Acosta, el jugador de Recreativo y Facundo Quiroga.
Durante su etapa con el Deportivo, ¿Quizás vivió los mejores años como futbolista? Sí, lo que pasa que también me tocaron los mejores años del Deportivo. Cuando llegué, el equipo había ganado la Liga. Pronto conseguimos consolidarnos en Europa al jugar en cinco ocasiones consecutivas las Champions. El primer año fue de adaptación y jugué poco ya que por delante mía tenía a Mauro Silva, un grande. Hasta que él no se retiró no empecé a jugar más amenudo. De todas formas en mis primeros dos años, tuve mucha participación, jugué mis minutos, tanto en Liga como en Champions. También conquistamos la Copa del Rey con el “Centenarzazo”, que fue uno de los momentos más lindos de mi carrera.
Resulta curioso el bajón futbolístico que ha sufrido el Deportivo en los últimos años, ¿verdad? La verdad es que sí. Era un equipo que hace no muchos años estaba peleando por ser campeón de Liga o por entrar en Champions. Hace cuatro años estuvo jugando la semifinal de Champions y verlo ahora en la situación es complicado. Es un club que no está bien. Hay muchos factores que hacen que el equipo no tenga el poderío que antaño tenía.
Compartió plantilla junto a unos de los mejores equipos de los mejores equipos de los últimos años, ¿no se sentía orgulloso? El compartir equipo y vestuario rodeado de grandes jugadores es lo más lindo. Yo aprendí mucho gracias a ellos. Yo estuve siete años allí y cuando llegué con 20 años empecé a aprender mucho de todos estos jugadores. La verdad es que todos ellos me ayudaron a crecer como futbolista. Ver entrenar a jugadores como Mauro Silva, Djalminha, Fran o Naybet era todo un lujo. El haberlos tenido a todos ellos en el mismo equipo me ha ayudado a adquirir experiencia. Para un jugador con futuro, como era yo en aquella época, me vino muy bien.
¿Qué opina sobre la gestión del presidente del Depor? Yo no se como está el tema ahora mismo. Más allá que yo ya no esté allí, espero que el club se pueda recuperar y pueda volver a ser un gran club. Espero que esté ahí arriba y que mejore en todos los sentidos.
No le guarda rencor al deportivo por lo que veo… Es un lugar donde estuviste muchos años. Más allá de que en ciertos momentos de mi carrera, sobre todo al final, no tuve la participación que me hubiera gustado en el Depor viví cosas muy lindas. Aquí tengo muy buenos amigos. Más allá de lo futbolístico, en Coruña viví una vida. La verdad es que A Coruña me ha marcado. Para mí es como una segunda casa.
Durante su etapa como deportivista, ¿qué jugador le sorprendió más y porqué? Por mi posición, por ayudarme a crecer y por prestarme una gran atención, fue Mauro Silva. Ya no sólo como jugador, sino también como persona. Mauro fue y será mi espejo como futbolista. También puedo hablar de Djalminha. Nunca había visto un artista del fútbol como él. Si ‘Djalma’ hubiera jugado en un Real Madrid o en un Milán hubiera sido un fenómeno porque hacía cosas con el balón que no había visto nunca. Cuando estabas entrenando todos los días con él parecía que estuviera jugando una “pachanga”. No le importaba hacerte un sombrero, un caño. Era impresionante. También Fran, que era pura calidad o el ‘Turu’ Flores, que dentro del área era gol seguro. También Tristán, que para mí era uno de los mejores jugadores de España.
¿Qué tal le fue con Caparrós? ¿Qué paso con él? Bien… ¿Qué se yo? No me gusta hablar de estas cosas cuando ya han pasado. El primer año con él jugué mucho, pero luego tuve una confusión con él durante mi segundo año. El club un día me decía que me vendía, luego que no me vendían, que quedaba libre, que me querían renovar. Todo eso llevó a que no tuviera una buena relación con él. Hubo ahí un par de “corto circuitos”. Fue el momento, y ya pasó. En ese momento ellos tenían la intención de renovarme y no llegamos a un acuerdo. Ahí exactamente empezaron los problemas. Siempre he dicho que me hubiera gustado llevar a buen puerto las negociaciones con el Deportivo, pero lastima que al final no pudo ser.
¿Los problemas se habrían acabado si el Deportivo hubiera llegado a aceptar la oferta del Manchester? Sí, la verdad es que hubo bronca por eso. Dicen que el tren sólo pasa una sola vez. Yo tuve un momento muy bueno y tuvieron la posibilidad de venderme, pero al final no lo hicieron. El fútbol tiene muchas cosas; unas veces estas arriba y otras abajo. Al final no me vendieron, quedaba un año para quedar libre. El Deportivo pedía mucho dinero y el Manchester y otros clubes respondieron diciendo que no podían pagar 12 millones de euros por mí. Al no llegar un acuerdo me quedé en Coruña, luego quisieron renovarme y tampoco quise aceptar la renovación por diferentes motivos. Luego a raíz de esto, llegaron los problemas con el técnico, me decepcioné, no jugué. Fue el peor año que tuve en el Deportivo, donde sólo jugué 15 partidos.
Hablande de cuando estaba en Newell’s ¿se sientes aún leproso? Sí, algo me queda. Cuando era chico era más hincha de Boca. Como estaba tan lejos de Bueno Aires nunca lo viví tan cerca. Cuando fui a Newell’s, empecé a ir a la cancha, a conocer a la hinchada, a ir a los partidos del primer equipo de Primera División. Cuando ya me toco jugar con el primer equipo y fue muy bonito. Me quedan muchas cosas de ese equipo. Cuando lo vives desde dentro juegas como te lo transmite la afición y su gente.
¿Qué opinión tiene de Ricardo Lombardi? Yo mucho no lo conozco. Sólo se que está haciendo un buen trabajo. Se que con el tema del descenso está un poco complicado, pero pienso que armó un buen equipo y ojalá que estemos tranquilos hasta el final de campeonato. Hay muchos equipos que también están ahí metidos en la lucha por el descenso, pero yo confío en que salgamos adelante.
¿Y sobre Santiago Salcedo? Es un buen jugador. Por lo que he visto se que es un gran jugador. En general tiene una buena plantilla y buenos jugadores. Hay que esperar un poco hasta saber a donde pueden llegar.
De la cantera de Newell´s has salido jugadores de la talla de Maxi Rodríguez, Batistuta, Valdano, Heinze, incluso Messi, ¿Qué opina sobre esta cantera? Newell’s se caracterizó siempre por trabajar muy bien con los jugadores de cantera y en escuelas inferiores. Les dan mucha importancia a las escuelas inferiores y tienen grandes profesionales trabajando ahí. La verdad es que se trabaja muy bien. Yo recuerdo que estuve con Grifa y siempre trabajaban para sacar el máximo provecho de sus jugadores. Además, en esa cantera van chicos de todas partes de Argentina. Tiene éxito porque, además de una formación deportiva también tratan de inculcar una buena carrera escolar. Para los padres eso es muy positivo. Cuando yo estuve me inculcaron primero el estudio.
Eduardo López, el presidente actual, es el que mas tiempo lleva al frente del cargo, desde el 1994, ¿que opinas de él? He tenido poca relación con él. Aparte, cundo yo estaba era el más chico y el que menos relación tenía. Él tenía más relación con los jugadores más expertos y con los más importantes del equipo. Si sigue ahí después de tanto tiempo, es porque es positivo para el club.
¿Cómo es que desechó ofertas del Manchester o del Olympique de Lyon para fichar por el Racing? Yo no he rechazado nada. Fue el Deportivo al que no le convencieron las ofertas. Cuando yo estaba muy bien deportivamente, el fichaje no dependía de mí. Ellos fueron los que no llegaron a un acuerdo. En el momento que quedé como jugador libre me llovieron ofertas de equipos a los que yo no quería ir. Entonces fue cuando el Racing y Marcelino se interesaron por mí. Tenía muy buenas referencias del entrenador, y además me explicaron el gran proyecto del Racing. Me convencieron. La verdad es que no fallé. Yo en ese momento lo que quería era jugar en un equipo que contara conmigo para poder ganarme un puesto. ¿Le hubiera hecho ilusión poder acabar en un club como el Manchester? Lo que pasa que cuando se interesa por ti un club de ese rango nunca puedes decir que no. A cualquiera le hubiera hecho ilusión jugar en el Manchester. De eso hace ya bastante, casi cerca de tres años. Yo ya lo veo como pasado.
¿Qué significa el fútbol para Aldo Duscher? El fútbol es todo. Yo cada vez que voy a entrenar, la ilusión no la pierdo nunca. Cuando me voy una semana de vacaciones y no juego no me siento bien. Es una necesidad. Aunque sea un “partidito” con mis amigos, en la playa. Para mí el fútbol es necesario.
¿Qué consejo les daría a los chavales que están empezando y que algún día sueñan con poder jugar en Primera División? Lo que tienen que hacer es divertirse. Jugar, jugar y jugar. También, no dejar a un lado su formación porque nunca se sabe lo que pueda pasar. En el fútbol lo importante es divertirse. Es muy importante que tengan mucha ilusión y muchas ganas de progresar.
¿Y a los padres? Que dejan jugar tranquilos a sus hijos. Muchos padres someten a sus hijos a mucha presión para que lleguen sí o sí y pienso que eso es muy perjudicial. Hay que dejarlos libremente que se diviertan para que no tengan ningún tipo de presión.
¿Qué diría a esos padres que tienen una actitud agresiva en los partidos del fútbol base? Muchos de esos padres lo viven con demasiada pasión. A mis hijos les dejo que se diviertan y que disfruten. Ojalá que algún día lleguen a ser futbolistas y que marquen muchos goles.
¿Cómo se siente al lesionar a una estrella como David Beckham? Yo no lo lesioné, se lesionó solo. Fue una jugada que voy fuerte, pero sin mala intención. Pasó la mala suerte y ocurrió la lesión. La situación era difícil porque el Mundial estaba cerca, pero al final la cosa no pasó a mayores. |