| Sisi: "Cuando pierdo soy otra persona" |
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| Escrito por Jorge Montero |
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Desde muy pequeño en una escuela de Albacete. Con nueve años ya estaba empezando a jugar y luego, enseguida pasé a las categorías inferiores del Albacete. Allí pasé casi siete años, hasta que durante la competición de la Copa Nike de Castellón me vieron los ojeadores de Valencia y firmé con ellos. En Paterna estuve tres años, pasando del juvenil hasta el equipo filial de Segunda B. Con 17 años el Club me cedió dos años seguidos al Hércules, donde conseguimos el ascenso a Segunda. Tras pasar una temporada en Alicante el club me vuelve a ceder otros dos años al Valladolid, mi actual equipo. Es mi primer año en Primera División y el cuarto como cedido. ¿Tiene antecedentes familiares en el fútbol? Sí, mi padre era jugador de fútbol, pero lo tuvo que dejar muy joven. Jugaba en un equipo de Tercera División que se llamaba el Atlético Albacete. Era un equipo parecido al Atlético de Madrid en Madrid, pero luego desapareció. Antes de jugar en las categorías inferiores del Albacete, ¿cómo empezó su etapa cómo futbolista? Me acuerdo que cuando me metí en todo este mundo, no pensaba en ir con la idea de convertirme en futbolista, simplemente acudí porque me gustaba jugar. Me comentaron que todos los jugadores que destacaban en la provincia hacían las pruebas con el Albacete. Ese día fui al equipo de alevines a hacer las pruebas y allí me quedé. Allí pasé unos siete años hasta que los ojeadores del Valencia me vieron en la Copa Nike, que es un torneo muy seguido y muy importante dentro del fútbol base. . ¿Cómo se sintió jugando en las categorías inferiores del “Alba”? Era el equipo de mi ciudad. Estaba en el sitio donde quería jugar. En aquel momento pensaba más en divertirme y en disfrutar, que en ser futbolista. ¿A quién conoció allí por aquel entonces? Yo recuerdo mucho a la gente del primer equipo. Recuerdo mucho a Zalazar, a Catali y a Conejo, que era un portero emblemático de la ciudad. Eran grandes años para el Albacete que estuvo varios años en Primera, hasta que hace unos cuantos que ya bajó a Segunda. En aquel momento era una gozada ver a toda la ciudad volcada con el equipo. El campo siempre estaba lleno y siempre veías a toda la gente animando. Por el Albacete han pasado grandes jugadores, pese a ser un club pequeño. Después de pasar su infancia en Albacete, con 14 añitos deja la ciudad y se va al Valencia, ¿cómo vive ese cambio? Recuerdo que José Jiménez habló con mis padres. Todos llegamos a un acuerdo en cuestión de semanas ya que con esa edad apenas había problemas en llegar a una negociación. Sobre todo fue una decisión dura para mis padres que veían que apenas tenía 14 años, que estaba estudiando y que aún estaba creciendo. Recuerdo que les costó hacerse la idea, pero por otro lado Valencia estaba cerca de Albacete y no quedaba demasiado lejos Prácticamente todos los fines de semana los veía. Al llegar a Valencia, ¿cuáles son tus primeras sensaciones? Llegaba con mucha ilusión. Jugar en un equipo pequeño y pasar a uno grande era una motivación extra. Llegaba a un equipo que se encontraba en su mejor momento tras la etapa de Benítez y conquistar la UEFA. Recuerdo que cuando abandoné mi ciudad me ya realmente me propuse llegar a ser un jugador profesional. ¿Quién le entrenó en aquella época en Paterna? Había mucha gente. Tuve a Paco Bataller. También tuve a varios ex futbolistas como Luis Milla o Roberto Fernández. Que te entrenaran jugadores de ese nivel fue muy gratificante para mí. ¿A qué jugadores conoció en Paterna por aquel entonces? Con mi edad había jugadores muy importantes. De mi generación estaba Silva y otros muchos compañeros. Luego en el filial teníamos un gran equipo: Jaime Gavilán, Raúl Albiol y Silva también. ¿Que recuerdas de todos ellos? Recuerdo que de todos nosotros el que más destacaba era David Silva. Había grandes jugadores que consiguieron llegar y otros que también se fueron quedando por el camino, pese a que tenían gran calidad. En el fútbol también es necesaria la suerte. En cuestión de tres años se planta en 2ª B con el filial del Valencia con 18 años ¿Qué hizo bien hasta llegar tan lejos en tan poco tiempo? Sobre todo que tenía mucha ilusión en sentirme futbolista y en jugar en campos llenos de aficionados. Por aquel entonces me sorprendía mucho que hubiera gente que pagara una entrada para vernos jugar y eso me motivaba aún más. En la temporada 2004/05 el Valencia le cede al Hércules y ascienden a Segunda ¿Cómo vivió todo aquello? Fue un recuerdo muy bonito porque era el primer equipo que estuve en el que estaba por primera ver con jugadores de renombre y jugadores mayores. Durante ese año aprendí muchas cosas. Recuerdo que en aquel equipo me sentí plenamente como futbolista. Recuerdo también como Alicante, durante la temporada del ascenso, se volcó llenando el campo con más de 50.000 espectadores durante la liguilla de ascenso. Eso para un equipo de Segunda B es muy complicado. La temporada siguiente siguió en el Hércules, ¿notó el cambio al pasar a una categoría superior?Algo si que noté, pero la verdad que no mucho. Rápidamente conseguí adaptarme gracias a la ayuda de mis compañeros. Como dije, en esa época me sentí futbolista y a tomármelo aún más enserio, pero sin dejar de disfrutar. Me di cuenta que el trabajo de tantos años, tenía al final sus frutos. Usted tuvo de entrenador al actual entrenador de la cantera del Real Madrid, Juan Carlos Mandía, ¿cómo le fue con él? Muy bien. La verdad es que es un hombre muy serio y que sabe en todo momento como afrontar las situaciones más complicadas. Tiene una manera peculiar de entrenar. La verdad es que tanto con él como con el resto de entrenadores que he tenido a lo largo de mi carrera he aprendido mucho. ¿Cómo vivió que la gente le señalara como uno de los artífices del ascenso con el Valladolid? Siempre que llegas a un equipo así, fuera de las apuestas, que nadie da un duro, roto y al final consigues ascender y batir todos los record, es algo muy bonito. Este equipo consiguió unirse y esa unión hizo que nos ganarnos la posibilidad de estar en Primera. Hábleme de lo que el fútbol significa para usted. Para mí el fútbol, es algo que me divierte. Desde pequeñito he disfrutado con ello. Y, Ahora, no es que lo vea como un trabajo, pero si que es mi vida. Siempre que en el fútbol me va bien, estoy muy contento y cuando me va mal, estoy cabreado y muy jodido. La semana que estoy mal, soy otra persona. Me imagino que con el paso de los años, todo esto se me irá pasando. Para mí, lo que más me importa ahora es el fútbol. ¿Qué lugar ocupa el fútbol en su vida? Seguramente uno de los más altos. El fútbol me lo ha dado todo y lo que soy ahora mismo se lo debo al fútbol. Sólo espero que toda esta experiencia me sirva para ganarme la vida y para tener muy buenos momentos. ¿Qué esperas del fútbol? Sobre todo esperaba jugar en Primera División, y es lo que he conseguido. A partir todo lo que consiga será irá mejorando lo que ya me plantee en su día como objetivo. ¿Cuáles cree que son los valores más importantes que debe tener un gran jugador de fútbol? Sobre todo equilibrio en su vida. Ya no te digo en jugadores de mi nivel, pero jugadores del Barça o del Real Madrid es difícil llevar una armonía entre la vida que viven como futbolistas y como personas. Creo que el mayor de los valores es que siempre hay que tenerlos pies en el suelo y caminar sin agobiarse. ¿Se atrevería a darme algún consejo para los chavales que están luchando por ser algún día un jugador profesional como tú? ¿Y a los padres? -Que disfruten y que, a la vez, se sacrifiquen. Seguramente que con eso les va a ir muy bien y van a llegar lejos. -Que dejen a sus hijos practicar este deporte y que le den libertad a los chavales. Sobre todo que no le sometan a presión y que no les agobien. Lo importante es que se diviertan y que disfruten. Me consta que no es su caso, pero ¿qué opina de aquellos futbolistas que pierden la cabeza con tanta fama y con tanto dinero para acabar dejando a un lado otro tipo de valores? No lo comparto, pero si es comprensible, porque el fútbol hay gente que te revaloriza y que te lleva a los más alto. Una vez que subes arriba es difícil de bajar. Pienso que no hay muchos, y los que hay, son casos contados. ¿Y el compañero que más le ha impresionado? ¿Y el que como persona más le ha impresionado? Tenía un compañero en el Valencia que se llamaba Carrasper. Jugaba de central y tuvo muchas lesiones. Como compañero ha sido seguramente el que más me ha impresionado por su coraje y su fuerza de voluntad. ¿Con que jugador le hubiera gustado disputar un partido? Con muchos. Desde pequeño he sido del Barcelona y la verdad es que me hubiera gustado jugar con Maradona en el Barça. De todas formas me hubiera conformado con compartir equipo con Laudrup o Romario. Como albaceteño, ¿llegaste a conocer a Andrés Iniesta? No, porque el se fue muy jovencito al Barça ya que tuvo una gran actuación con el Albacete en Brunete en 1996. Cuando Iniesta se fue a los infantiles del Barcelona yo aún no había llegado al “Alba”. La verdad es que es imposible hablar mal de Iniesta. Su gran objetivo como futbolista, ¿es quizás algún día vestir la camisera del combinado español? Está claro que a cualquier futbolista le gustaría, pero de momento ni a corto ni a largo plazo me lo planteo. Ahora mi objetivo es centrarme en la Primera División, aguantar unos años y luego ya veremos que pasa. ¿Cuál ha sido su mejor momento como futbolista? ¿Y el peor? Seguramente los dos ascensos. Sobre todo el de Valladolid y el paso a la Primera División fueron mi mejor momento con diferencia. Quizás en el Hércules tuve algún mal momento cuando no fui convocado para un par de partidos. Eso se mentó mal. |





La temporada siguiente siguió en el Hércules, ¿notó el cambio al pasar a una categoría superior?