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Cómo evitar las lesiones musculares en el futbol
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Escrito por Elmundo.es   
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El fútbol es un deporte que causa muchas lesiones si no se realiza con una debida preparación física. Sin embargo, los futbolistas se preparan muy poco en comparación con otros deportistas. Los problemas musculares son, casi siempre, la causa de un mal calentamiento. Con este artículo se pretende hacer hincapié en optimizar la preparación física de los futbolistas con el objetivo de evitar lesiones.

El final de la temporada se acerca y poco a poco el interés por el fútbol vuelve a crecer. Se trata del deporte que cuenta con más practicantes en nuestro país, con un total de medio millón de futbolistas federados. Sin embargo, al contrario de lo que se piensa
y a pesar de su popularidad, el fútbol es un deporte que ocasiona un considerable número de lesiones. Este riesgo aumenta precisamente si se practica en competición y sin la debida preparación física de base.

Los problemas musculares son a menudo producto de un calentamiento insuficiente previo al partido y de sobreesfuerzos. Estas patologías alcanzan una gran variedad, desde una contractura localizada y de importancia mínima hasta la rotura de fibras, es decir, una lesión severa con hematomas intramusculares (derrames de sangre en el interior del músculo) e incapacidad funcional. En muchos casos, la patología del músculo se debe a la propia fragilidad de las fibras musculares del futbolista. Un claro ejemplo de ello es el caso del centrocampista Robert Prosinecki. El futbolista croata sufrió un total de seis lesiones en sus dos primeros años de estancia en el Real Madrid. Todos sus problemas se localizaban siempre en el muslo y exactamente en el mismo fascículo muscular, el recto anterior del cuádriceps.

Existen otros padecimientos del futbolista que son de implantación más bien crónica y tienen como origen la propia actividad futbolística o algunos «vicios» técnicos difíciles de corregir en el jugador experimentado. Uno de ellos es la tendinitis crónica por sobrecarga en la inserción del músculo aductor. Es éste un músculo que preocupa especialmente a los futbolistas ya que un tratamiento incorrecto o a destiempo de su patología puede conducir a la temida osteopatía de pubis, que ha obligado a colgar las botas a muchos futbolistas antes de tiempo.

Los jugadores sufren lesiones del músculo aductor como consecuencia de movimientos forzados de la pierna en sentido lateral (la mayor parte de las veces) o hacia adelante. Es frecuente también que un vicio excesivo de golpear el balón con la cara interna del pie acabe por lesionar este músculo. El problema de los dolores musculares de los aductores es que tienden a hacerse crónicos. Cuando se alcanza ya la fase de inflamación de la sínfisis púbica estamos ante una lesión que conduce al futbolista en muchos casos directamente al quirófano.

A menudo los futbolistas y sus entrenadores, sobre todo en las categorías inferiores, conceden poca importancia al calentamiento previo, que realizan como una rutina breve y sin prestarle demasiada atención. Sin embargo, conviene recordar aquí el ejemplo del atleta Edwin Moses. El estadounidense, imbatible durante una década en los 400 metros vallas, acabó reconociendo que entre los secretos que forjaron su exitosa carrera estaba el trabajo de flexibilidad. Siempre dedicaba una hora a estos ejercicios antes de realizar el entrenamiento específico de la jornada. Y jamás tuvo una lesión importante. En el ambiente de los preparadores físicos, el futbolista tiene cierta fama de «vago». Lo cierto es que se preparan poco en comparación con otros deportistas, aunque esto depende de sus entrenadores.


 
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