| El escándalo que le cerrará la puerta |
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| Escrito por Juan Calduch |
Desde junio del año pasado, los medios españoles e internacionales daban por segura la llegada de Frank Ribery al Real Madrid. Tras titulares grandilocuentes que cerraban su incorporación el corto plazo, la realidad (y el criterio de Franz Beckenbauer) se fue imponiendo atando por una temporada más al astro galo a la disciplina del club bávaro.
Pero la certeza de que donde Florentino Pérez pone él ojo, pone el talón, aseguraba al menos que en junio de 2010, el jugador francés aterrizarÃa en el club blanco.
La temporada ha pasado y las lagunas en el conjunto de Pellegrini se han hecho evidentes, pero ninguna de ellas en la posición del extremo francés. Si usted preguntara en cualquier tertulia de barrio (más sabias que las que estamos acostumbrados a escuchar y ver a través de las ondas), coincidirÃan en afirmar, que Ribery no es necesario. Pero, ¿cómo dar marcha atrás en la decisión presidencial?, ¿cómo contravenir un acuerdo entre las partes?, ¿cómo no hacer llegar a un nuevo galáctico a la casa blanca?. DifÃcil era las respuesta hasta que el lunes se desató el escándalo y con él, quizá la coartada justificada para dar marcha atrás. Frank Ribery devoto religioso (recuerden sus rezos al cielo antes de cada partido) se le acusa presuntamente de mantener relaciones con una menor.
Iconos. Ejemplos. Iconos ejemplares. Sobre esos pilares se asienta la polÃtica de fichajes del Real Madrid en lo que a la contratación de grandes estrellas se trata. Su modelo económico se fundamenta en traer a las máximas figuras del mundo que permitan vender las excelencias de la entidad en el mercado global. Pero ahora cabe preguntarse, si el hasta hace poco Icono Ejemplar que era Frank Ribery, sigue siendo a ojos del presidente blanco pieza natural en el engranaje que el mismo inventó. A priori la respuesta parece que no. Si no sigan el ejemplo de John Terry (por no hablar de Tiger Woods). Infiel a su esposa con la novia de un compañero de selección, le trajeron la reprobación de la sociedad inglesa, obligando al mismisimo Fabio Capello (que está curado de espanto) a quitarle el brazalete del combinado nacional. Podemos pensar que las consecuencias sufridas por Terry, las soportará el jugador francés, con un juicio en los medios al estilo "News of the World", que le apartarán de los patrocinadores primero y por que no, de aterrizar en el Real Madrid o en otro grande de Europa. Estén seguros que si en el posible acuerdo (a espaldas FIFA) que puedan tener firmado Ribery y el Real Madrid, los hechos acontecidos suponen poder romperlo, el Madrid ejercerá esa opción. La afición ya no le necesitaba. Y ahora aún menos, cuando los buitres vean sólo sobre su figura carne, carne podrida sobre la que abalanzarse y acabar con su reputación. El club perderá, si ya no lo ha hecho, al Icono hecho asà mismo, devoto religioso, superviviente de un accidente de tráfico y de una infancia terrible. Y Ribery conocerá otra vez el lado amargo de la vida. |




Desde junio del año pasado, los medios españoles e internacionales daban por segura la llegada de Frank Ribery al Real Madrid. Tras titulares grandilocuentes que cerraban su incorporación el corto plazo, la realidad (y el criterio de Franz Beckenbauer) se fue imponiendo atando por una temporada más al astro galo a la disciplina del club bávaro.