| OxÃgeno y fútbol |
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Digamos que al respirar el aire fluye hacia los pulmones. Este aire contiene aproximadamente un 20% de oxigeno. El oxigeno se difumina en la sangre mediante de bolsas volátiles que son las encargadas de transportar ese oxigeno a los músculos y diferentes órganos del cuerpo. Más tarde al latir el corazón, el oxigeno través de la sangre e s llevado al músculo. El músculo utiliza el oxigeno para la producción de energÃa y a partir de entonces es cuando el dióxido de carbono resultante (CO2) es llevado mediante la sangre a los pulmones para ser eliminado por el cuerpo al espirar. El riego de sangre a través de los músculos está controlado por el sistema nervioso. En efecto, los músculos esqueléticos están provistos de unas fibras nerviosas que dilatan los vasos sanguÃneos y otras que los contraen. La estimulación máxima de las fibras vasodilatadoras en los músculos esqueléticos puede aumentar su riego sanguÃneo en un 400 por 100. Estas fibras vasodilatadoras son activadas por una vÃa nerviosa especial que comienza en el cerebro. Cuando la corteza cerebral inicia la actividad muscular, simultáneamente excita las fibras vasodilatadoras de los músculos activos, y se produce inmediatamente vasodilatación El corazón responde a un estÃmulo de una forma "todo o nada", de allà que se lo clasifique como unitario simple. El músculo cardÃaco se contrae rÃtmicamente 60 a 80 veces por minuto. |

