| Psicólogos en el fútbol |
| Escrito por marceloroffe.com |
En abril de 2003 se dio una coincidencia en el fútbol profesional de tres de los campeonatos de primera división más importantes del mundo. Huracán de Argentina, Rayo Vallecano de España y Sunderland de Inglaterra contrataban un psicólogo deportivo para "evitar" que el equipo descendiera. Como pasa en la mayorÃa de estos casos, el resultado fue el mismo. Los tres equipos descendieron a la segunda categorÃa inexorablemente. En este artÃculo analizaremos los por qué, las necesidades, las urgencias, las tentaciones del psicólogo del deporte y la diferencia con un trabajo con objetivos a mediano y largo plazo.
¿Cómo trabaja un psicólogo deportivo en el fútbol? a. Realizar una actividad planificada con objetivos a mediano y largo plazo, inserto en un equipo de trabajo interdisciplinario y con la anuencia del entrenador. El problema comienza cuando este lineamiento se invierte y somos convocados para "dar una charla motivacional" a un plantel que no conocemos ni nos conoce, previo a un partido importante o un clásico,en una pendiente "descendente" de resultados. Vale recordar que este deporte tiene una mayor tendencia al animismo y a cuestiones mágicas y hasta religiosas en algunos casos, que hacia el camino cientÃfico (Roffé, 2000). En este sentido un jugador muy importante del plantel de Huracán refiere en el diario ClarÃn el miercoles 16 de abril del 2003: "si vale para ganar , que traigan psicólogos , brujos o alguien del cielo". En la desesperación y el cortoplacismo que exigen los resultados, parece ser todo lo mismo. Buceta (1999) delinea 54 acciones concretas que podemos desarrollar y tomamos por ejemplo el Ãtem de los lesionados, situándolo en el plano de lo urgente. ¿Por qué el profesional no fue incorporado cuando el DT asumió y si a último momento? Las razones pueden ser varias como aquellas que llevaron al profesional a aceptar la propuesta (personales, económicas, narcisistas, etc.), pero convengamos que un club no llega a esa situación de peligro de un dÃa para el otro. Hay una cadena de cuestiones institucionales y de decisiones erróneas de los directivos y/o de los entrenadores que hacen que se llegue a esa instancia. Si uno ya viene trabajando y los resultados no se dan (vale destacar la diferencia entre rendimiento y resultado, confusión muy común en los periodistas deportivos), ya tiene un vÃnculo establecido y puede intervenir e interactuar con el DT y los futbolistas de manera distinta a como se plantea el problema. Aún bajo la presión externa y tangible del descenso. Si el nivel de urgencias tapa lo otro, el proceso está condenado al propio fracaso desde el vamos. Los dos meses que utilizarÃamos en condiciones normales para "diagnóstico de situación", aquà es todo el tiempo que podemos llegar a tener. Vale recordar una jugosa anécdota. Cuenta la leyenda que los judÃos de Praga en determinado momento histórico-social empezaron a ser discriminados en una especie de Ghetto. Los habitantes de la ciudad pasaban y les incendiaban sus casas, muchas veces como divertimento. Los judÃos empezaron a hacerse duchos, por una cuestión de supervivencia, en el arte de "apagar incendios". Y tanto se perfeccionaron que empezaron a ser llamados cada vez que sucedÃa un incendio en la ciudad, para terminar siendo "Los bomberos oficiales de Praga". El concepto excede a los psicólogos, ya que consideramos que no existen DT salvadores ni futbolistas salvadores. Aunque nos lo quieran hacer creer. Nunca el fútbol fue lo que es hoy: "una picadora de carne". En la Argentina se devora 10 entrenadores por torneo. Hace dÃas echaron a un entrenador que estuvo un mes y dirigió al equipo 5 partidos solamente, no obteniendo ningún triunfo. Pasó lo mismo con otro entrenador a fin del campeonato pasado. En Brasil los números son aun más escalofriantes. Es muy probable que en Europa los contratos se respeten un poco más... Parece que solo sirve ganar. Esa es la urgencia. No importa cómo. Los directivos, quienes muchas veces no estudiaron y ni se formaron para ese rol, y no están en muchos casos a la altura de las circunstancias, deciden incluir nuestro rol en un momento determinado, consensuándolo con el DT o sugerido por él ¿por qué?
La prensa es una tentación para controlar. No deberÃamos darle pasto a las fieras. Si bien no podemos generalizar, un periodista siempre quiere más y busca que su nota sea distinta y satisfaga la curiosidad del aficionado. Nuestra ética es diferente. El lÃmite debemos colocarlo nosotros. La ética y el secreto profesional son nuestro tesoro y el de todos los que intentamos hacer algo bueno con esto. Conclusiones ·   El rol de "apagaincendios" está reñido con la esencia de nuestro rol.  |

En abril de 2003 se dio una coincidencia en el fútbol profesional de tres de los campeonatos de primera división más importantes del mundo. Huracán de Argentina, Rayo Vallecano de España y Sunderland de Inglaterra contrataban un psicólogo deportivo para "evitar" que el equipo descendiera. Como pasa en la mayorÃa de estos casos, el resultado fue el mismo. Los tres equipos descendieron a la segunda categorÃa inexorablemente. En este artÃculo analizaremos los por qué, las necesidades, las urgencias, las tentaciones del psicólogo del deporte y la diferencia con un trabajo con objetivos a mediano y largo plazo.
El fútbol profesional es un deporte de muy alta exposición pública. Un espectáculo. Se exponen los que están sin trabajo (tal vez para ofrecerse) o aquellos que están en función olvidando que no podemos ser primera figura y que esa exposición y ese perfil atenta definitivamente contra ese trabajo, por bueno que sea. Hay una cuestión ética en juego. Decisiva. Ni mención merecen los que salen a ventilar cosas luego de ser despedidos...